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No sufras de hiperacusia en el hogar (cuando los sonidos te molestan más que a los demás)

Hiperacusia temporal, psicologica, neurosensorial

Hiperacusia: Aprende qué es, por qué se da y qué medidas tomar en el hogar

En este artículo vamos a hablar sobre qué es la hiperacusia, sus principales causas, síntomas más comunes y qué medidas puedes tomar en el hogar para manejarla y minimizar sus efectos.

¿Qué es la hiperacusia?, su definición

Se define hiperacusia como la hipersensibilidad a los sonidos externos. Es decir que las personas con este síntoma perciben de una forma elevada y exagerada los sonidos de su entorno, los cuales no son molestos para las personas sanas.

La hiperacusia afecta a alrededor del 9-15% de la población general. Es una patología que puede generar una alteración en la audición de forma significativa, ocasionando molestias en la vida cotidiana a las personas que la padecen, dado que cualquier sonido o ruido leve es percibido con una intensidad elevada.

Por ejemplo, para una persona con esta enfermedad, una conversación en un tono de voz medio puede es oida como si la otra persona estuviera gritando o elevando la voz.

Esta patología se presenta en un 40-45% de los pacientes que sufren de acúfenos o tinnitus. Los acúfenos hacen referencia a la percepción sonora que se produce en ausencia de sonidos externos debido a una alteración anómala en la vía auditiva, por ejemplo, cuando oímos ruidos o pitos en nuestros oídos que nadie más oye.

¿Cuáles son los tipos de hiperacusia?

Hay dos tipos de hiperacusia. La primera es la hiperacusia propiamente dicha, en donde hay una mala tolerancia a los sonidos externos, y la otra es la hiperacusia dolorosa o algiacusia. Este tipo se evidencia cuando hay hipoacusias de percepción, es decir, alteraciones en el oído interno o en nervio auditivo con disminución de la audición.

¿Cuáles son las causas de la hiperacusia?

La hiperacusia puede tener múltiples causas. Dentro de las principales encontramos los traumas a nivel del oído por ruidos muy intensos del ambiente, como en el caso del trauma acústico, común en personas que utilizan maquinaria pesada o hacen ajustes de sonido sin la adecuada protección, e incluso en personas que usan de forma permanente auriculares a alto volumen.

Este padecimiento también se puede presentar en enfermedades del oído propiamente dichas, como la enfermedad de Ménière, o en enfermedades autoinmunes como la Miastenia Gravis.

Otras causas menos comunes pero donde también se puede presentar es en patologías del sistema nervioso central, entre ellas la migraña, la depresión, un traumatismo a nivel cerebral o enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple.

La hiperacusia propiamente dicha no es hereditaria y no tiene relación con antecedentes a nivel familiar.

¿Cómo se produce la hiperacusia?

Dentro de la fisiopatología de la hiperacusia hay una amplificación anormal del sonido por parte de las neuronas del cerebro encargadas de la audición. Los mecanismos de desarrollo de esta patología pueden tener un origen periférico o deberse a una alteración en la vía auditiva central.

  • Origen periférico

Cuando se debe a una alteración periférica, hablamos del oído, específicamente de la cóclea, que es aquella estructura que contiene el órgano encargado de la audición. En este caso hay un aumento anormal de la amplificación del sonido debido a la mayor actividad de las células responsables de la audición (células ciliadas) con una sobrestimulación de su función. Es por esto que un sonido de intensidad moderada, que no genera ningún impacto a otras personas, se percibe amplificado, causando molestias a la persona con hiperacusia.

Otro mecanismo implicado es la disminución del umbral de disconfort al ruido ambiente. En la mayoría de los seres humanos, este umbral se ubica entre 90 y 100 (decibelios – dB); en los pacientes con hiperacusia, este umbral se reduce de una forma significativa y según este descenso será más o menos grave la hiperacusia, generando mayores molestias a la persona.

Por ejemplo, cuando nos encontramos conduciendo, los sonidos del claxon pueden generarnos molestias; sin embargo, para una persona con hiperacusia estos sonidos son insoportables y sienten como si les estuvieran poniendo un amplificador en el oído, incluso pudiendo llegar a producir dolor.

  • Alteración en la vía auditiva central

Respecto de la alteración en la vía auditiva central, se han evidenciado alteraciones en los mecanismos de secreción y de recaptación de la serotonina, que es un neurotransmisor del sistema nervioso central implicado en enfermedades como la depresión, la migraña y el trastorno de estrés postraumático. Esto genera una irregularidad en la modulación de la señal auditiva y del significado del sonido.

Otra vía central relacionada con la hiperacusia está asociada a los estados de estrés, con una mayor producción de otro neurotransmisor, que es el glutamato, que genera nuevamente una sobreactivación de la vía auditiva. Por esta razón cuando se presentan alteraciones en los estados de ánimo, en especial en la depresión y la ansiedad, puede acompañarse de síntomas como la hiperacusia.

 ¿Cómo saber si tengo hiperacusia? ¿Cuáles son los síntomas de hiperacusia? ¿Cómo puede afectar a niños y adultos?

Si en el día a día se percibe que los sonidos causan mayor impacto o malestar con respecto a las otras personas, hay constantemente zumbidos en los oídos que nadie más oye, hay sensación de tener el oído tapado de forma permanente o sensación de estar distorsionando los sonidos, es posible que se esté sufriendo de hiperacusia.

De hecho, la sintomatología principal de las personas que lo padecen es el malestar en ambientes sonoros.

Estos síntomas pueden impactar en el funcionamiento diario de cualquier persona, tanto niños como adultos, dado que altera su bienestar emocional, puede generar síntomas emocionales como irritabilidad y ansiedad, y puede llegar a alterar su concentración y atención en actividades escolares o laborales debido a la constante intolerancia a los sonidos del ambiente.

Por otro lado, la hiperacusia propiamente dicha no suele acompañarse de dolor (algiacusia), de vértigo o problemas de equilibrio; cuando se presentan estos síntomas, se debe pensar en otro tipo de enfermedades.

En cualquier caso, la hiperacusia debe ser siempre diagnosticada por un especialista médico. Te desaconsejamos métodos caseros o supuestos test de hipersensibilidad online para diagnosticarte a ti mismo.

Remedio y solución: ¿cómo curar la hiperacusia y qué medidas tomar en el hogar para reducir sus efectos?

En el hogar puede haber múltiples sonidos que pueden llegar a impactar en la vida diaria de una persona con hiperacusia, por lo que idealmente es recomendable vivir en lugares poco ruidosos, apartado de las grandes congestiones o sitios concurridos.

Dentro, en el hogar, es importante aislar acústicamente el dormitorio (una de las habitaciones donde más tiempo pasamos) de ruidos externos e intentar reducir los ruidos internos rutinarios generados por electrodomésticos, como por ejemplo, el televisor con un volumen elevado y las lavadoras o frigoríficos viejos que pueden hacer ruidos de forma constante durante el día.

Así mismo existen otro tipo de prácticas en el hogar con las que tener cuidado, como evitar el uso de auriculares (a cualquier volumen) y de aparatos electrónicos reproductores de música a niveles altos, tanto por la intolerancia al sonido como por el posible empeoramiento de la hiperacusia.

De igual manera se debe evitar en el hogar el uso de tapones protectores, dado que el uso continuado de estos puede aumentar la intolerancia a los sonidos. Aunque la persona pueda sentir mayor tranquilidad al usarlos, cuando se los quite va a presentar mayor malestar ante los ruidos del ambiente.

La hiperacusia, independientemente de cual sea su causa o severidad, puede llegar a impactar y afectar nuestra calidad de vida, por lo que es importante cuidar nuestra salud auditiva de forma permanente, evitando la contaminación sonora y los ambientes extremadamente ruidosos. Sea cual sea tu edad, es importante no descuidar los efectos del ruido en la salud.

Desde el punto de vista médico, el principal tratamiento es la Terapia de Reentrenamiento para Tinnitus (TRT), la cual busca introducir elementos sonoros de forma progresiva para así lograr la recuperación y adaptarse a ellos. No obstante, en caso de que haya sospecha de estar padeciendo esta enfermedad, es aconsejable acudir al médico para evitar su progresión e iniciar un tratamiento lo antes posible.